PIBs regionales en América Latina: un programa de investigación en marcha.

Henry Willebald (Universidad de la República, Uruguay), 2 de setiembre de 2019

RESUMEN. En la última década ha sido notorio el interés de muchos historiadores de la península Ibérica y de América Latina por identificar e interpretar los factores determinantes del desarrollo regional latinoamericano en perspectiva histórica y comparada. Existe, de hecho, un programa de investigación en marcha que, progresivamente, ha ido arrojando resultados que interesa compartir con la comunidad de historiadores económicos.

En una anterior entrada al Blog (“PIBs regionales en América Latina y desconcentración de la actividad económica durante la ISI: ¿industrialización, protección o condiciones estructurales?”) presentaba y discutía algunos de los resultados iniciales de un programa de investigación que, poco a poco, se ponía en marcha.

En efecto, en la última década, la investigación sobre economía regional y desarrollo local, desde una perspectiva de largo plazo, ha recibido especial atención. Muchos de los resultados han demostrado que la geografía económica actual de Europa y Estados Unidos es el resultado de un proceso largo y complejo en el que las fuerzas económicas e históricas han desempeñado un rol fundamental. En este marco, es posible argumentar que existen fuerzas subyacentes profundas que explican la desigualdad regional contemporánea y, en particular, aquellas relacionadas con los condicionantes institucionales y las características geográficas cobran un carácter determinante. Las fuerzas más básicas están relacionadas con la dotación inicial de factores y recursos (modelo Heckscher-Ohlin), mientras que, en un segundo nivel, se encuentran las fuerzas que surgen de la evolución del potencial de mercado y las economías de aglomeración (Nueva Geografía Económica). La evolución de los costos de transporte, el grado de integración económica internacional e interregional, las obras de infraestructura y los avances tecnológicos adquieren, en esa interacción, una relevancia trascendente.

Progresivamente, los focos de la investigación se han trasladado desde el mundo desarrollado hacia regiones de la periferia mundial, proceso que no solo tiene el potencial de proporcionar una nueva perspectiva sobre la historia económica de estas regiones, sino, también, de ofrecer nuevas ideas sobre cómo interactúan esas fuerzas en los países periféricos. En este sentido, la localización de los recursos naturales, el atraso industrial prevaleciente en la mayoría de estos países, así como la existencia de vastas regiones de baja densidad poblacional conducen a diseñar un renovado conjunto de preguntas.

En este marco, se han propuesto trabajos de estudios empíricos con estimaciones del PIB regional a largo plazo (desde finales del siglo XIX hasta principios del siglo XXI), caracterizaciones de la dinámica de la desigualdad regional y aportes en temas como convergencia entre regiones, aglomeración o movilidad espacial, cambios en la productividad, estructura laboral e intensidad del capital, entre otros. América Latina no ha estado ajena a esta agenda de investigación y se han realizado contribuciones relevantes que resulta de interés difundir y promover. Precisamente, el VI Congreso Latinoamericano de Historia Económica fue una muy buena oportunidad para nuclear los trabajos de investigación en marcha sobre la temática y que han mostrado un alto estado de avance. Fueron presentados los casos de Argentina (María Florencia Aráoz, Esteban Nicolini y Mauricio Talassino), Bolivia (José A. Peres-Cajías), Brasil (Justin R. Bucciferro y Pedro H. G. Ferreira de Souza), Chile (Marc Badía-Miró), Colombia (Lucas Wilfried Hahn-De-Castro y Adolfo Meisel-Roca), Mexico (José Aguilar-Retureta y Alfonso Herranz-Loncán), Perú (Bruno Seminario De Marzi y María Alejandra Zegarra), Uruguay (Julio Martinez-Galarraga, Adrián Rodríguez Miranda y Henry Willebald) y Venezuela (Giuseppe De Corso y Daniel A. Tirado-Fabregat).

No solo es destacable la calidad de las ponencias presentadas sino, también, los esfuerzos de alinear agendas de investigación nacionales para constituir, de hecho, un programa de investigación que permitirá conocer más a fondo la historia económica de América Latina, identificar sus espacios económicos y determinar cuáles han sido los factores claves en el dispar desarrollo regional del subcontinente. De hecho, es regresar, desde otro ámbito y con renovadas perspectivas, a la vieja noción cepalina de la heterogeneidad estructural tan característica del desarrollo desigual latinoamericano.

Estos esfuerzos de estimación y analíticos serán parte, próximamente, de un libro de la colección Palgrave Macmillan que co-editaré con los Prof. Marc Badia-Miró (Universidad de Barcelona) y Daniel Tirado-Fabregat (Universidad de Valencia) y al que se sumarán otros colegas europeos y latinoamericanos con capítulos comparativos y visiones globales.

En próximas entradas del Blog daré cuenta de los resultados que se han obtenido en esta agenda conjunta de investigación y, fundamentalmente, del set de preguntas que se abre desde este momento. Se trata de un territorio fecundo para seguir avanzando en el conocimiento e interpretación de la realidad económica de una región con tantas disparidades y tantos contrastes como América Latina, pero también con tantas posibilidades de acercamiento e integración. La agenda de trabajo está en marcha.

 

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