Grandes Números y Pequeñas Historias

Montserrat Cachero* (Universidad Pablo de Olavide), 3 de septiembre de 2013.

– Entrada invitada-

En Grandes Números y Pequeñas Historias se trata de enfatizar la necesidad de una mayor difusión de las investigaciones en Historia Económica centradas en el ámbito microeconómico. La tendencia generalizada en la investigación de elaborar series de indicadores económicos cada vez más completos debería verse reforzada por estudios a nivel del mercado y el comportamiento de los agentes económicos.

La tendencia en la investigación en la Historia Económica más reciente ha venido marcada por macro proyectos. Análisis en los que se rescatan series históricas de indicadores para el crecimiento económico. Desde los estudios que ya son clásicos como la recopilación de estadísticas históricas de Maddison a los más modernos y complejos que usan no sólo datos de producción sino que incorporan precios, consumo, salarios e incluso variables relacionadas con el capital humano.[1] Indiscutible es por supuesto la valiosa aportación que estos estudios suponen para la Historia Económica, son herramientas básicas y muestran una aproximación al desarrollo económico de una sociedad en un periodo de tiempo determinado.

Sin embargo, los grandes números también sufren de grandes problemas. El primero y más importante de estos problemas es el grado de fragmentación de la información.  Referente a los censos de población en un artículo reciente (año 2012) Easterline y Levine afirman que “no existía nada parecido a un moderno servicio de estadísticas en tiempos coloniales, diferentes administradores en diversas colonias y en distintos periodos temporales usaban diferentes y a menudo indocumentados métodos para construir estadísticas”.[2]

Además nos topamos con el inconveniente adicional que cuando los datos provienen de fuentes oficiales con frecuencia son falseados por los mismos funcionarios o bien por los ciudadanos tratando de evadir impuestos o de conseguir determinados favores o licencias reales.

A todo ello es necesario añadir otra dificultad que radica en la correlación directa entre el periodo histórico analizado y la calidad de las fuentes a nivel cuantitativo. Periodos históricos más alejados en el tiempo se caracterizan por la escasez de datos numéricos o la periodicidad irregular de dichos datos. Para estos casos por supuesto contamos con la “ayuda inestimable” de la econometría. No obstante, el uso de este tipo de herramientas permite la corrección de errores pero en ocasiones conlleva pérdidas de información.

En definitiva los análisis económicos de tipo macro permiten una aproximación a la realidad histórica de una sociedad pero hay que ser cautelosos con las conclusiones generales que extraemos. Podríamos pecar de quedarnos en la superficie y perdernos el fondo, como los famosos y controvertidos Acemoglu, Johnson y Robinson.[3] La realidad histórica es mucho más compleja y esta riqueza informativa es más fácil de apreciar en análisis de corte micro. No olvidemos que también mediante este último tipo de análisis es posible la comparación de sociedades en términos económicos. No se trata de poner de manifiesto las limitaciones de los estudios cuantitativos a nivel macro, puesto que todos los historiadores económicos somos conscientes de ello, sino de reivindicar la utilidad y la importancia de otro tipo de análisis, quizás no tan populares y ciertamente con menor atractivo a la hora de conseguir financiación exterior, pero que constituyen una aportación valiosa a la investigación económica.

 * Montserrat Cachero es Profesora de Historia Económica en la Universidad Pablo de Olavide. Es especialista en Historia Moderna e intercambios comerciales entre Europa y Latinoamérica, actualmente trabaja en el análisis de las instituciones económicas que facilitaron dichos intercambios.

Referencias

Acemoglu, D., Johnson, S. y Robinson, J. A. (2003): Disease and Development in Historical perspective, journal of the European economic Association, 2003 I (2-3), pp. 397-405.

Acemoglu, D., Johnson, S. y Robinson, J. A. (2005): The Rise of Europe: Atlantic Trade, Institutional Change and Economic Growth, American Economic Review, 95, 3, pp. 546-579.

Clark, G. (2010): The Macroeconomic Aggregates for England, 1209-2008. Research in Economic History 27: 51-140.

Easterly, W. y Levine, R. (2012): The European Origins of Economic Development, NBER Working Paper N. 18162.

Maddison, A. (1995): Monitoring the World Economy, 1820-1992. Paris, Development Centre of the Organisation for Economic Co-Operation and Development.

Maddison, A. (2006): The World Economy. Paris, Development Centre of the Organisation for Economic Co-Operation and Development.

Malanima, P. (2011): The long decline of a leading Economy: GDP in central and northern Italy, 1300-1913. European review of economic History, 15, 2, pp. 169-219.

Prados de la Escosura, L. y Rosés, J. R. (2009): The Sources of Long Run Growth in Spain, 1850-2000, Journal of Economic History, 69, 4, pp. 1063-1091.

Prados de la Escosura, L. y Álvarez Nogal C. (2013): The Rise and Fall of Spain 1270-1850, Economic History Review, 66, 1, pp. 1-37.


[1] Maddison (1995) y (2006). Para aportaciones más recientes véase Malanima (2011), Clark (2010), Prados de la Escosura y Rosés  (2009), Prados de la Escosura y Álvarez Nogal (2013) o The Maddison Project http://www.ggdc.net/maddison/maddison-project/home.htm

[2] Easterly y Levine, (2012), p. 57.

[3] Acemoglu, Johnson y Robinson (2003) y (2005).

3 thoughts on “Grandes Números y Pequeñas Historias

  1. Correcto, no hay buena macro si no la puedes validar siempre en las situaciones micro. Ante esto podemos seguir ajustando y mejorando la macro. Cuesta menos tiempo aunque el esfuerzo es grande. O detenernos a contrastar las hipótesis macro para ver si se cumplen en los casos micro. Esto implica mucho tiempo. La ciencia es así, a veces hay que ir a hombros de gigantes (rápidos ejecutores macro como Acemoglu), pero sin enanos no se avanza (artículos con índice h de menos de 1, pero que son claves, ¡atención!, no confundir con seminales).

  2. Hola, Montse,
    Bienvenida al Blog!
    Estoy muy de acuerdo contigo. La tensión entre lo micro y lo macro es una cuestión todavía no superada en Economía y donde, probablemente, desde la Historia Económica podremos hacer interesantes contribuciones. Muchas veces nuestra disciplina nos obliga a hacer miradas con mayor detalle para explicar procesos o aproximarnos a interpretaciones y resulta un gran desafío articular las miradas macroeconómicas con la conducta de los agentes. Desde la Historia Económica se están realizando intentos y, por ejemplo, desde la historia agraria se encuentran algunos avances interesantes. Recientemente, Ellen Hillbom y Patrick Svensson editaron el libro “Agricultural Transformation in a Global History Perspective” (http://www.routledge.com/books/details/9780415684958/) donde se hace un esfuerzo explícito en esa dirección. Los resultados son variados -y ciertamente que el mío no es de los mejores- pero hay contribuciones de interés.
    Un saludo
    Henry

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